Tela del Mercosur
Comprar la tela en Brasil, la Argentina o Paraguay. Cuenta como contenido regional y resuelve el origen, aunque puede costar más que la china: el modelo dice si la diferencia se paga con el arancel ahorrado.
Cortar y coser es trabajo intensivo en mano de obra, y ahí está la mayor brecha: el salario industrial en mano ronda US$ 450 por mes en Paraguay y US$ 1.000 a 1.100 en la Argentina, y lo que el empleador paga encima del salario neto es 44% contra 67%, según un relevamiento de cámaras industriales argentinas de diciembre de 2025.
Paraguay ya tiene la estructura: confecciones y textiles son el 16% de lo que exporta la maquila, la cámara de confeccionistas (AICP) agrupa a unas 300 empresas y tiene un convenio con la cámara de maquiladoras para sumar talleres con capacidad ociosa, y marcas argentinas como Jazmín Chebar, Rapsodia y Kosiuko ya producen allá.
Del lado argentino, la prenda importada de fuera del Mercosur paga 20% de derecho de importación, la tela 18% y los hilados entre 12% y 16% (Decreto 236/2025). Con origen paraguayo, la prenda entra sin ese 20%. La ventaja existe, pero es más chica que cuando el arancel era 35%: por eso la cuenta tiene que ser fina.
Para entrar a la Argentina sin arancel, la prenda tiene que ser paraguaya a efectos del Mercosur. Paraguay admite hasta 60% de insumos de fuera del bloque sobre el valor de exportación, un margen mayor que el 45% de la Argentina y Brasil, prorrogado hasta 2038.
En ropa la tela suele ser la mayor parte del valor de la prenda. Si es china y pasa ese 60%, la prenda no tiene origen y paga arancel completo. La calculadora hace la primera cuenta; además hay que confirmar con un despachante la regla de origen específica de cada prenda.
Primera aproximación. El valor de exportación incluye el margen de la maquiladora; la regla de origen definitiva depende de la posición arancelaria de cada prenda y de cada insumo.
Comprar la tela en Brasil, la Argentina o Paraguay. Cuenta como contenido regional y resuelve el origen, aunque puede costar más que la china: el modelo dice si la diferencia se paga con el arancel ahorrado.
Tela principal de afuera y forrería, avíos o tela secundaria del Mercosur, para bajar el porcentaje de insumos extrazona por debajo del tope.
Sumar en Paraguay etapas como estampado, bordado, lavado o terminación aumenta el valor agregado local y mejora el porcentaje.
Para una pyme, el camino habitual es trabajar con una maquiladora de confección que ya opera. La empresa argentina queda como matriz: compra la tela, es dueña de las prendas y paga una tarifa por la confección. La planta suma el producto a su programa de maquila, importa la tela sin tributos y exporta las prendas con certificado de origen.
Con una planta que ya opera, del primer contacto al primer embarque pasan entre tres y cinco meses. El paso a paso completo está en esta guía y en el recorrido de un caso.
El diagnóstico de viabilidad responde en dos semanas si tus prendas pueden hacerse en Paraguay con origen Mercosur y cuánto ahorran frente a importar de China o fabricar a fasón acá. Si conviene, acompañamos la elección del taller, el contrato, los trámites y la corrida piloto; después, el seguimiento mensual de costos.
Si cumple las reglas de origen del Mercosur y viaja con certificado, sí: no paga el derecho de importación extrazona, que para prendas es 20%. Siguen el IVA y las percepciones de importación.
Sí, mientras los insumos de fuera del Mercosur no superen el 60% del valor de exportación de la prenda desde Paraguay y el proceso cumpla la regla de origen del producto. En ropa la tela suele ser la mayor parte del valor, así que hay que hacer la cuenta prenda por prenda.
No para empezar. Lo habitual para una pyme es trabajar con una maquiladora que ya opera: la empresa argentina queda como matriz, dueña de la tela y de las prendas, y paga una tarifa por la confección.
Con una maquiladora que ya opera, entre tres y cinco meses: diagnóstico, elección de planta, contrato, trámites y una corrida piloto. Si hay que tramitar un programa nuevo, unos tres meses más.
El que exige la Argentina para textiles: composición, talle, cuidado, origen e importador. Conviene definirlo con la planta desde la primera muestra para no reetiquetar en destino.