En este modelo no importás ni guardás mercadería. Una empresa local tiene el stock en su depósito, ofrece un catálogo con fotos, precios mayoristas y existencias, y se integra con tu cuenta de Mercado Libre. Vos elegís qué productos publicar y a qué precio; cuando entra una venta, la plataforma recibe el pedido, lo prepara con tu etiqueta y lo despacha, en muchos casos por colecta o por Flex. Vos pagás el costo del producto y, según el esquema, una suscripción o un cargo por pedido.
La ventaja es arrancar sin capital inmovilizado en stock. Los riesgos están en lo que no controlás: si el proveedor se queda sin mercadería o despacha tarde, la cancelación o la demora cuentan en tu reputación; si el producto llega con fallas, el reclamo es tuyo. Además, muchos revendedores publican el mismo catálogo con las mismas fotos, así que es común terminar compitiendo en catálogo con productos idénticos, donde gana el precio más bajo. Antes de sumarte, preguntá cómo sincronizan el stock, qué plazo de despacho garantizan, quién paga devoluciones y roturas, y qué pasa con tus pedidos si la plataforma tiene un problema.
Hacé la cuenta por producto antes de publicar: precio de venta menos costo del proveedor, comisión de Mercado Libre, envío que absorbés, cuotas, el costo de la plataforma prorrateado por pedido y una reserva para devoluciones. Si el margen que queda es fino, cualquier competidor con el mismo catálogo lo hace desaparecer. El modelo funciona mejor para validar demanda con poco riesgo o para complementar un catálogo propio; cuando un producto vende de forma sostenida, conviene evaluar comprarlo y tenerlo en stock propio o en Full para controlar entrega y margen.
Ordenar las decisiones de tu cuenta con números.
Asert acompaña a vendedores y empresas a dirigir su cuenta de Mercado Libre como unidad de negocio: margen por producto, stock, pauta y logística, revisados en una mesa de decisiones semanal.
Asert acompaña la toma de decisiones en Mercado Libre con mirada comercial, operativa, financiera y administrativa.