Armá el precio desde abajo. Al costo del producto puesto en tu depósito sumale, por unidad, la comisión de la categoría y el tipo de publicación, el cargo fijo si aplica, el envío que absorbés, el costo de ofrecer cuotas, la pauta estimada, los impuestos y percepciones que te alcanzan y una reserva para devoluciones. El precio tiene que cubrir todo eso y dejar el margen de contribución que necesitás.
El neto que muestra Mercado Libre después de la venta descuenta comisión y envío, pero no tu costo, tus impuestos ni tu pauta: no es ganancia. Las comisiones y los cargos cambian, así que tomalos de la tabla vigente de tu categoría y revisá la planilla cuando se actualicen. Después compará el resultado con el precio de mercado: si no cierra, el problema está en el costo o en el producto, no en la calculadora.
Después de cada cambio de comisiones, costos de envío o costo de mercadería, recalculá el margen de contribución de tus productos principales. Si alguno queda por debajo del margen que definiste como piso, ajustá el precio o el costo antes de seguir vendiendo. Las comisiones son las mismas para monotributistas y empresas, pero el costo efectivo cambia: por qué.
Completá con tus datos. Los porcentajes se calculan sobre el precio de venta.
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