Cuando un vendedor calcula su margen con la información de Mercado Libre, el número suele salir mejor de lo que después muestra la caja. La diferencia está en costos que la plataforma no conoce. El embalaje: cajas, film, cinta y etiquetas. La preparación: horas de personas armando pedidos. El espacio: el depósito que ocupa el stock. Las devoluciones que vuelven dañadas o incompletas y no se pueden revender. Y el tiempo: el stock que tarda meses en rotar y el dinero que espera la liberación tienen un costo financiero.
Ninguno de esos costos es grande por sí solo, y por eso se ignoran. Sumados, en productos de ticket bajo o con mucha manipulación pueden representar varios puntos de la venta, que es más de lo que muchas cuentas ganan. La forma de incluirlos es convertirlos en costos por pedido o por unidad: el gasto mensual de cada concepto dividido por los pedidos del mes. El costo financiero se estima con la tasa de tu financiamiento aplicada a los días de stock y de liberación.
Hacé el ejercicio una vez con los gastos de un mes: embalaje, horas de preparación, depósito, devoluciones perdidas y costo financiero. Dividilos por los pedidos y sumalo como una línea más en tu cálculo de contribución. Si cambia el orden de tus productos más rentables, ya sabés por qué. El costo de preparar cada pedido está en el costo por pedido y el financiero en el ciclo de caja.
Una mesa de decisiones para tu cuenta.
Asert acompaña a vendedores y empresas con un tablero mensual y una reunión semanal de decisiones: margen por producto, stock, pauta y logística, con responsables y fechas.
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