Fijar un precio piso por producto es lo que permite bajar precios, igualar a la competencia o automatizar el precio sin perder plata. Un ejemplo ilustrativo: costo de mercadería $10.000, envío absorbido $2.500 y costo por pedido $800 suman $13.300 por unidad. Si comisión, impuestos, cuotas y publicidad representan el 25% del precio, y querés que cada venta deje al menos un 10% de contribución, el piso es $13.300 dividido por 0,65: $20.462.
El piso no es el precio de venta: es el límite. Sirve para tres decisiones. Para responder a la competencia, porque sabés hasta dónde podés acompañar. Para las herramientas de precios automáticos, que necesitan un mínimo cargado para no seguir bajando. Y para las promociones, porque el precio con descuento no puede quedar debajo del piso. El piso cambia cuando cambian el costo de reposición, la comisión o el envío, así que se recalcula cada vez que se actualiza una lista de proveedor.
Agregá una columna de precio piso a tu planilla de precios y marcá los productos cuyo precio actual está a menos de un 10% del piso: son los que tienen menos margen para competir. Antes de activar un ajuste automático, cargá ese piso como mínimo. Lo que pasa cuando no hay piso está en automatizar los precios y la base del cálculo en cómo calcular el precio.
Saber cuánto deja cada producto.
Asert arma con vos la rentabilidad por producto: costo, comisión, envío, cuotas, pauta e impuestos hasta la contribución, y define precios y promociones con esos números.
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